Habitantes desde hace siglos de las tierras potosinas, los huastecos han sabido permanecer no sólo en zonas arqueológicas sino también en tradiciones arraigadas. El pueblo huasteco se desarrolló a lo largo de la costa del Golfo de México en un periodo de seis mil años, y floreció en la riveras de los ríos pertenecientes a los estados de San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas e Hidalgo entre el 1000 a. C. y el 1500 d. C. Es posible que hayan sido los primeros agricultores de México. Su arte y su organización social alcanzaron su esplendor en el Periodo Clásico, entre el 300 a. C. y el 900 a. C.
Los sitios arqueológicos huastecos recientemente descubiertos dan una idea de sus rasgos culturales, incluyendo su preferencia por prendas de colores brillantes, joyas y tocados. Tamtoc, uno de estos sitios, fue descubierto e inaugurado como zona arqueológica en 2006 y se ubica a sólo 25 kilómetros de Ciudad Valles. En la actualidad, aproximadamente 91 mil huastecos viven en la región que habitaron sus antepasados. Los huastecos contemporáneos se aferran a la tradición de vivir en hogares sencillos, con techos de palma, en apartadas comunidades agrícolas donde pueden sembrar, cazar y practicar sus propias costumbres, interpretar y bailar su música, cocinar sus platillos y fabricar sus artesanías.
San Luis Potosí ofrece hallazgos arqueológicos sorprendentes. Por ejemplo, los vestigios de la cultura huasteca se preservan en algunos montículos piramidales, en plenas zonas urbanas, e incluso en el fondo de los lagos que hay en la región. Tamtoc, ubicado en el municipio de Tamuín, vivió su apogeo entre el 900 y el 1000 d. C. Este importante centro religioso y político tiene varias estructuras como plazas empleadas para el comercio y la práctica de ceremonias religiosas, así como para mítines de los líderes de la ciudad.
La arqueología revela que los habitantes de Tamtoc fueron campesinos, pescadores y cazadores que capturaban animales para obtener su piel y aves para obtener sus plumas. En 2009, por ejemplo, se encontraron 38 esqueletos en La Noria, y en 2011 se hallaron huesos y vasijas con restos de comida. Estos hallazgos explican por qué continúan las investigaciones en torno de los antiguos huastecos.
La laguna de la Media Luna es un sitio mágico enclavado en la zona central de San Luis Potosí. Está lleno de historia y tradiciones prehispánicas de los grupos étnicos de los pames, guachichiles y macolias, que forman parte de la nación chichimeca. Ellos se establecieron alrededor de este gran cuerpo de agua para usarlo como centro de adoración a la Madre Tierra. Por esta razón, los arqueólogos subacuáticos continuamente rescatan de la laguna ídolos, vasijas y puntas de obsidiana que fueron arrojados como ofrenda. También se han extraído una cabeza de mamut y huesos, además de caparazones de tortuga y fósiles que datan de la Era Cuaternaria.