Carnaval del Tancoy
Año con año en Las Rosas, llamado también Pinola o Muk’ul akil por los locales y vecinos, se celebra el carnaval que antecede a la cuaresma.
La vida ceremonial de las comunidades se organiza de acuerdo con santos patrones, y se encuentran enmarcadas por el calendario católico.
Entre las figuras principales de este carnaval destaca el Tancoy, que a decir de la tradición oral significa “ceniza que cae/ cae ceniza”. Dicho personaje tendría un simbolismo no solo religioso, sino también social y económico, dadas las circunstancias históricas del pueblo y de la región.Sin embargo también existe la creencia de que significa viejo malo o mapache malo.
El carnaval era una fiesta importante para los tseltales. Los tres días del carnaval se caracterizaban, por las celebraciones de los locales en la plaza central. Así que a principios del Siglo XX (1900 - 1940),la fiesta era exclusivamente de los tseltales; el único papel que desempeñaban los ladinos era el de simplemente sentarse a mirar. Los participantes se vestían de ladinos: zapatos, pantalón, saco, sombrero con pañuelo por debajo que cuelga por detrás, máscara, y polainas de cuero o de cartón. Algunos adornos con variantes según las personas, como un espejito que cuelga del cuello, un animalito vivo o disecado (iguana, mapache, tacuatz), una calaverita de plástico, rifle o pistola.
Hay varios grupos de marimba, cada cual dirigido por un capitán que dispone qué casas han de visitarse antes de llegar a la plaza y el número de piezas que tocará la marimba. En cada casa pide permiso para detenerse con la marimba a bailar y beber. Después de muchas horas de visitas y ya bien embriagados, los diferentes grupos llegan a la plaza y siguen bailando. Cada grupo se sitúa en una esquina de la plaza; no bailan por parejas. Unos cuántos hombres van vestidos de mujeres y bailan con otros hombres.
En ese tiempo, con el inicio de la revolución en Chiapas, el carnaval mostró algunos cambios ya que comenzó a presentar un mayor auge. En cuanto a las personas que participan sigue la misma línea, pobladores no hablantes de español y católicos. Únicamente los hombres podían salir disfrazados en las calles. La participación de mujeres se limitaba a la elaboración de comida, por ejemplo, el pozol y el temperante, mismos que se ofrecían a los danzantes. La bebida principal era el temperante, aguardiente y la miel, alimentos dulces que permitían al cuerpopermanecer varias horas activo.
Desde principios del siglo XXI hasta hoy en día la participación incluye a un sinnúmero de personas, quienes son convocadas por los mismos pobladores y que constituye para la región una fuerte tradición.