Fiesta Patronal en Honor a Nuestro Señor Jesucristo de Acapetahua
Durante la época colonial, entre 1521 y 1657, misioneros jesuitas llegaron a la región del Soconusco con la misión de evangelizar a los pueblos indígenas. Según relatan los ancianos del lugar, en el año 1657 ocurrió un suceso milagroso que marcó la historia religiosa de Acapetahua.
Un grupo de religiosos viajaba rumbo a Guatemala, transportando imágenes de santos. Al llegar la noche, decidieron descansar en un caserío indígena ubicado en lo que hoy es el panteón de Acapetahua. A la mañana siguiente, al intentar continuar su camino, descubrieron que la caja que contenía la imagen de Cristo se había vuelto tan pesada que les fue imposible moverla. Interpretaron este hecho como un milagro, una señal del deseo de Nuestro Señor Jesucristo de permanecer en ese lugar.
Como respuesta a este acontecimiento, los habitantes construyeron un templo en su honor, el cual se convirtió en un sitio de peregrinación. Durante siglos, cada cuarto viernes de Cuaresma, personas de la sierra, del centro del estado e incluso de Guatemala acudían a rendir homenaje.
La devoción creció tanto que, en localidades como Chiapa de Corzo y Tonalá, también se edificaron capillas en su honor, celebrando al Cristo de Acapetahua con festividades en la misma fecha.
Actualmente, la celebración de Nuestro Señor Jesucristo en Acapetahua se realiza en la Parroquia Nuestro Señor de Acapetahua, donde se llevan a cabo misas a partir de las 6:00 p.m., así como diversas actividades religiosas y comunitarias. Entre ellas destacan la tradicional kermés con venta de alimentos, la elaboración de tamales comunitarios y la adoración de la imagen en un altar adornado con velas y flores.
El momento más esperado es el paseo del santo, que tiene lugar el cuarto viernes de Cuaresma. En esta procesión participan peregrinos de las distintas comunidades del municipio. Cada comunidad acompaña la imagen de Nuestro Señor Jesucristo de Acapetahua con la de su propio santo patrono, uniéndose en una caminata de fe y devoción.