La flor más bella de Sibaca
El certamen de “La Flor Más Bella de Sibacá” es mucho más que un evento protocolario o un desfile de gala: es una afirmación viva de la herencia tseltal de Ocosingo. Este concurso tiene como objetivo visibilizar el papel de la mujer indígena en la conservación de la cultura local, y al mismo tiempo fortalecer la autoestima, la participación y la expresión cultural de las jóvenes que participan en él. Las aspirantes, que deben ser originarias del municipio, se presentan ante el público ataviadas con el traje tradicional bordado a mano, una prenda que refleja el conocimiento artesanal transmitido por generaciones.
Durante el evento, cada participante no solo modela con gracia, sino que también comparte un mensaje en lengua originaria, explica el simbolismo de su vestimenta y presenta una reflexión cultural sobre su identidad, su comunidad o la historia de Sibacá. Este componente reflexivo es uno de los elementos más significativos del certamen, pues convierte a cada concursante en una portavoz del legado cultural de su pueblo. La decisión del jurado no se basa únicamente en la apariencia física, sino también en la autenticidad del atuendo, la seguridad, el orgullo identitario y la capacidad de expresión de cada joven.
La actividad se acompaña de música tradicional en vivo, danzas folclóricas, presentaciones de poesía en tseltal y exposiciones artesanales que convierten el Parque Central en un escenario de expresión multicultural. Familias completas, escuelas, autoridades locales y visitantes se dan cita para apoyar a las participantes y vivir una experiencia que conjuga tradición, emoción y reconocimiento colectivo. El evento es gratuito y está diseñado para público de todas las edades, con accesibilidad para personas con discapacidad y servicios adecuados.
Además del aspecto cultural, “La Flor Más Bella de Sibacá” tiene un impacto educativo y social muy fuerte. Las jóvenes participantes reciben talleres previos de formación cultural, autoestima y liderazgo, lo cual les permite proyectarse como embajadoras de su comunidad más allá del evento. La ganadora del certamen representa a Sibacá y al municipio en otros eventos regionales, fungiendo como promotora cultural durante el resto del año.
Este certamen se ha consolidado como una de las festividades más queridas por los habitantes de Ocosingo, pues logra reunir tradición, juventud, arte y dignidad indígena en una sola jornada. Con cada edición, el evento crece en alcance, participación y calidad, reafirmando su papel como una plataforma de orgullo comunitario y como una celebración de la mujer indígena contemporánea.