Parque Guadiana
El sereno e histórico pulmón verde de la capital, dotado de señoriales calzadas arboladas, un tradicional paseo en trenecito y apacibles fuentes de agua envueltas en un monumental santuario forestal ideal para la recreación.
El Parque Guadiana es un espectacular e infinito refugio verde en medio de la capital duranguense. Con más de un siglo de historia, este majestuoso pulmón urbano destaca por sus imponentes e interminables hileras de eucaliptos y sabinos centenarios que regalan una sombra refrescante y un aroma inconfundible. Es un espacio lleno de vida, color y dinamismo donde el silbato de su tradicional trenecito de madera evoca la nostalgia de la infancia de generaciones. Con sus hermosos lagos con patos, fuentes danzarinas, puentes rústicos y monumentos históricos, el parque ofrece una atmósfera de paz absoluta. Es el escenario definitivo para los amantes de la fotografía urbana y de naturaleza, las caminatas tranquilas al atardecer y las familias que buscan disfrutar del pulso más auténtico y tradicional de Durango.
El tradicional trenecito: Un icónico paseo a bordo de una réplica a escala de un tren antiguo que recorre los rincones más bellos del parque, ideal para capturar videos nostálgicos y dinámicos.
Lagos, puentes y fuentes: Hermosos cuerpos de agua habitados por patos, cruzados por pintorescos puentes de madera y adornados con fuentes que ofrecen un espectáculo de luces y agua al caer la tarde.
Pistas y zonas deportivas: El epicentro del deporte en la ciudad, equipado con una gran red de andadores, ciclopistas, pistas de atletismo y áreas de calistenia bajo la sombra de árboles colosales.
El Ojo de Agua y monumentos: Rincones históricos que conmemoran la fundación y el abastecimiento de agua de la antigua ciudad, perfectos para los amantes de la fotografía de detalles arquitectónicos antiguos.