El Espinazo del Diablo
El imponente y legendario espinazo montañoso de la Sierra Madre, donde curvas cerradas, abismos colosales y una mística neblina forestal dan vida a una de las rutas escénicas más espectaculares, dramáticas y cinematográficas del país.
El Espinazo del Diablo es una de las maravillas escénicas y de ingeniería más famosas del norte de México. Ubicado en la carretera libre que conecta la ciudad de Durango con Mazatlán, este legendario tramo serpentea de forma espectacular a lo largo de la cresta de la Sierra Madre Occidental, superando los 2,400 metros de altura sobre el nivel del mar. El lugar debe su nombre a las caprichosas y afiladas formaciones rocosas que, junto con la densa neblina matutina, crean un paisaje místico y desafiante. Es el destino definitivo para los amantes de las grandes rutas, los motociclistas y los fotógrafos de paisaje que buscan presenciar miradores con abismos profundos e imponentes bosques de pinos que parecen no tener fin.
Miradores con vistas de infarto: Paradas icónicas como el Mirador del Espinazo, donde puedes asomarte a barrancas profundas de más de mil metros de caída vertical.
Paisajes de montaña espectaculares: Un trayecto rodeado de densos bosques de pino y encino que se pintan de misterio con la neblina de la sierra.
Una ruta legendaria: Un tramo lleno de mitos, curvas pronunciadas y adrenalina que es considerado un verdadero logro de la infraestructura carretera de época.
Fotografía de paisaje monumental: Capturas aéreas y terrestres inigualables donde las imponentes formaciones de piedra parecen simular la silueta de un gigante de roca.