Valle de guadalupe
El sofisticado y célebre corazón vitivinícola de México, donde infinitos campos de vid, bodegas de autor y alta gastronomía sustentable se funden bajo la luz dorada y cinematográfica del desierto.
El sofisticado y célebre corazón vitivinícola de México, donde infinitos campos de vid, bodegas de autor y alta gastronomía sustentable se funden bajo la luz dorada y cinematográfica del desierto.
El majestuoso y estruendoso coloso marino de Ensenada, donde la fuerza del Pacífico se comprime en una grieta volcánica para crear el geiser marítimo más imponente e impactante del continente.
El vibrante y cinematográfico paraíso costero del Pacífico, donde colosales olas de surf, atardeceres encendidos y el ritmo festivo de la frontera se funden con una gastronomía marina legendaria.
El majestuoso y sereno santuario del Mar de Cortés, donde un desierto de cardones gigantes se encuentra con aguas azul turquesa custodiadas por el místico nado del tiburón ballena.
El monumental y profundamente místico santuario subterráneo de Zapotitlán de Méndez, el cual se extiende en las entrañas de la montaña como un colosal laberinto donde un encantador río subterráneo serpentea a través de imponentes galerías adornadas con espectaculares formaciones minerales, deslumbrantes estalactitas y un techo destellante que imita de manera brillante un cielo estrellado.
El impresionante, elegante y romántico santuario natural de Honey, oculto en las profundidades de un frondoso bosque de montaña envuelto en neblina, donde un río prístino se desploma por un escarpado acantilado abriéndose en una delicada y vaporosa cortina de agua blanca que imita a la perfección un velo de novia antes de reposar suavemente en el verdoso cañón.
El indómito y legendario santuario oceánico del Pacífico, cuyas imponentes aguas cristalinas y acantilados volcánicos resguardan el refugio más importante del gran tiburón blanco y colonias exclusivas de lobos marinos.
El encantador y bellamente accesible oasis natural de Cuetzalan del Progreso, enclavado en un frondoso bosque subtropical donde una espectacular cascada se desploma con elegancia sobre una suave pared de piedra hacia una amplia y tranquila poza color esmeralda, creando un sereno santuario envuelto en brisa ideal para un baño refrescante y la contemplación pacífica.
La singular, caprichosa y fascinante maravilla acuática natural de Cuetzalan del Progreso, oculta en las profundidades de un exuberante cañón subtropical donde pozas de agua cristalina inundan una formación de roca caliza perfectamente esculpida con la silueta de una gigante huella de perro, ofreciendo una aventurera e inolvidable experiencia de nado en un laberinto de la naturaleza.